En Julio, el espacio de producción y difusión de arte, que lleva adelante con Constanza Piaggio en el 20ème de Paris, Maria Ibáñez Lago repasa las diferentes flores y plantas que aparecen en sus trabajos. El bordado se funde con el fondo, hay algo alegre que resiste. A partir de listas rojas, que son listas de especies vegetales y animales en vías de extinción en Francia, realiza estandartes. Sobre la tela impresa, el bordado funciona como detenimiento y diálogo, un intercambio con el afuera.
Busqué una carta que ella me había escrito para un cumpleaños y la puse junto a otros objetos en una mesa baja. Fotografías, piedras, cadenitas, flores logran encajar y volverse una superficie que me alivia y puedo ver. A veces los reordeno, el lugar de cada uno tiene un sentido y aunque no logro adivinarlo quiero que permanezca así. La creación de un altar o una especie de altar se vuelve un acto instintivo como si fuera darle cuerpo a una meditación que la necesita. O la necesidad es que esas ideas se detengan en algún lugar y no desaparezcan. Pueden reposar, dar vueltas, encarnarse en esa materia.