La transmisión del deseo tiene su origen en las cuevas neolíticas. El anhelo de debilitar al animal previo a la caza fue el génesis de todas las prácticas rituales que el humano ha construido para comunicar al entorno sus necesidades, pedidos y preocupaciones. Algunas sociedades hemos sobrevivido al desarrollo occidental y aún nos encontramos en contacto con esta dimensión.
En la muestra What Matters organizada por la galería Neoramart durante octubre de este año en París, las esculturas de Ana Kazaroff se distribuyen en distintas partes del espacio y cada una parece contener una pista para acercarse a la otra, cómo si fueran parte de un engranaje que se intenta completar.